Estrategias para afrontar el desempleo

Como dijimos en nuestro artículo sobre cómo nos afecta estar desempleados, os presentamos algunas estrategias que os pueden ayudar en esa situación para que la transición nos perjudique lo menos posible y nos permita mantenernos positivos:

  1. No te culpes: Echarnos la culpa de algo no es constructivo, sólo sirve para hundirnos más. Si cometimos errores, si nos faltaba formación… debemos aprender de la experiencia, y ver qué cambiar para que no nos pase la próxima vez.
  2. Mantén las rutinas: Si carecemos de una actividad principal, resulta difícil estructurar nuestro tiempo y aprovecharlo bien. Mantener los horarios de ir a dormir y de levantarnos, de las comidas, buscar algunas actividades (cursos, aficiones, tareas pendientes)… nos ayudará a llenar nuestros días de forma productiva y no tener la sensación de que no hacemos nada. Además, tener una vida personal más plena nos ayuda a no estar tan definidos por nuestra faceta profesional, de forma que al atravesar períodos de desempleo la transición no es tan dura.
  3. Haz ejercicio: Además de ayudarnos a mantener la forma física, el ejercicio nos llena de energía, reduce la ansiedad y el estrés…
  4. Relájate y cuida tu mente: En esta situación, es probable que nos angustiemos, que nos entre ansiedad por obtener resultados inmediatos, que nos preocupe el futuro, que nos obsesionemos un poquito por mantener la casa perfecta… Es bueno dedicar unos minutos al día a una actividad relajante, como el yoga, la meditación, escuchar música o darnos un paseo, tener un tiempo para nosotros en que podamos desconectar del día a día y restaurar nuestro equilibrio interior.
  5. Analiza y planifica tu situación económica: Es posible que te lleve un tiempo encontrar un nuevo empleo o que hayas decidido formarte, pero el subsidio por desempleo se va reduciendo progresivamente. En estas circunstancias, es muy útil que veas qué gastos fijos tienes cada mes (hipoteca o alquiler, agua, luz, teléfono…), qué pagos se te avecinan (seguro del coche, del hogar, el IBI…), de qué ahorros dispones, si hay alguna ayuda o descuento que te corresponda en la nueva situación (transporte, becas de estudios…), de qué puedes prescindir…
  6. Lleva un registro del proceso de búsqueda: Una buena parte del tiempo debería ir encaminada a la búsqueda de un nuevo trabajo, directa o indirectamente (formación, elaboración de un buen currículum, búsqueda sistemática de ofertas, hacer saber a nuestros conocidos que buscamos empleo…). Si tomas nota de lo que vas haciendo, no sólo tendrás la constancia de que tus días son productivos, sino que te permitirá analizar qué áreas has podido explorar menos, con cuáles has obtenido mejores resultados… y así realizar una búsqueda más eficiente.
  7. No descuides tu vida social: En estas circunstancias, y además cuando el dinero escasea, es posible plantearnos que no podemos gastar en salir a cenar con los amigos o incluso a hacer un café. Es cierto que, como hemos dicho, hay que eliminar gastos superfluos, pero es positivo explicar lo que nos ha pasado sin avergonzarnos ni minimizar cómo nos afecta económica y emocionalmente, y hacer saber de todas las formas posibles que estamos buscando empleo. Desde información y buenos consejos de gente que ha pasado por ello a contactos que pueden proporcionarnos una nueva oportunidad, no hay que infravalorar el poder de las redes sociales, virtuales o reales.
  8. Buscar actividades que permitan llenar el CV de forma gratuita: Desde charlas, conferencias y seminarios gratuitos a trabajos de voluntariado o acciones solidarias, siempre es mejor hacer algo que no hacer nada. Ya no sólo por los conocimientos o la experiencia que se pueda conseguir, sino por las personas que podemos conocer o las oportunidades que puedan surgir. Además, nos vamos a sentir útiles y activos, lo que nos puede ayudar mucho anímicamente.
  9. Ser constante: No podemos hacer mucho y luego tirar la toalla si no obtenemos resultados de forma inmediata. No te rindas. Es difícil mantener el ánimo arriba con el trascurrir de las semanas y los meses, pero debemos plantearnos el proceso como una maratón: más que la posición, el logro está en terminarla. Así que es mejor mantener el ritmo y no desfallecer, que hacer un gran esfuerzo inicial y agotarse antes de tiempo.
  10. Solicita ayuda a los profesionales: Tanto si necesitas orientación profesional, como si notas que anímicamente no estás bien, es mejor buscar ayuda al principio. Un coach puede evitarte perder el tiempo en estrategias erróneas, ayudar a diseñar un CV atractivo… En cuanto al estado anímico, los primeros síntomas son más fáciles de controlar que un episodio depresivo mayor o un trastorno de ansiedad generalizada. No esperes.
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