Archivo mensual: mayo 2016

La importancia de la detección en Altas Capacidades

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Imagen: news.com.au

Ayer asistimos a una charla sobre Altas Capacidades, impartida por una psicóloga especializada en el tema. Una madre preguntó por qué se debía “diagnosticar” a un niño con altas capacidades a los 3-5 años, si hasta los 6-8 años no había manera de saber si ese “diagnóstico” era de altas capacidades o sólo precocidad.

En primer lugar, ponemos “diagnóstico” así, entrecomillado, porque las Altas Capacidades no son un trastorno a diagnosticar. Es una manera de aprender, de entender, de percibir… en definitiva, una manera de ser, y en muchos casos (no todos) requiere una serie de medidas para desarrollar esas capacidades y que no se generen problemáticas. Es mucho más apropiado el término “detección” o “identificación” para la evaluación que se les realiza.

En segundo lugar, y como decimos, en muchos casos estos niños necesitan una atención específica para el desarrollo de sus capacidades. Tener Altas Capacidades no significa que los niños aprenden de la nada, que el día que cumplen los 4 años saben la lista de los reyes godos por ósmosis. Las Altas Capacidades son un potencial: como quien tiene un coche con un motor de 130 caballos, aparcado al lado de uno con un motor de 100. Cuando ambos están parados, son iguales, de hecho el de 100CV puede tener un aspecto mucho más deslumbrante, ser de un color más llamativo y tener unos asientos muy cómodos. Pero cuando pones ambos coches en la carretera, especialmente en una cuesta arriba, el de 130CV seguramente subirá más deprisa y llegará antes a la cima. Sí, “seguramente”, no se puede afirmar con rotundidad, ya que depende mucho de cómo se le conduzca, pues si el conductor no lo lleva en la marcha correcta, y no traza bien las curvas, puede que se acabe calando o que se salga de la carretera. Y a más potencia de motor, más probable es que el coche sea más complicado de conducir, que debamos tener cuidado de no acelerar más de la cuenta.

La metáfora del coche ilustra muy bien lo que son estos niños: pueden venir en todos los tamaños, colores y formas, pueden tener motores de diversa potencia, y necesitan combustible y un buen conductor para que el rendimiento sea óptimo, de lo contrario puede producirse un accidente. De ahí que necesitemos identificarlos, saber exactamente qué tenemos entre manos, qué necesitan para funcionar bien… Claro que podemos tener el coche parado 8 años, pero qué absurdo, ¿verdad? ¿Para qué íbamos a dejar un coche fantástico 8 años cogiendo polvo, sin ningún tipo de mantenimiento ni atenciones?

En respuesta a la pregunta de la mamá de la charla, es importante la evaluación aunque sea sólo una pre-detección, para empezar a aplicar las medidas de apoyo educativo, emocional y social que sus particularidades pueden requerir, sea que se queda en precocidad o siga mostrando una capacidad superior. No es seguro que vayan a desarrollar un problema concreto, pero sí tienen un factor de riesgo para problemáticas tan variadas como la ansiedad, el fracaso escolar o el bullying, que con las medidas que tienen derecho a recibir por la ley de atención a la diversidad pueden paliarse o evitarse. Además, suelen ser unos niños que en los primeros años muestran una gran curiosidad por el entorno que les rodea, por el funcionamiento de las cosas, con gran capacidad de concentración en una tarea, una alta productividad… Cuando no se les proporciona la posibilidad de dar salida a estas inquietudes y a sus capacidades, la frustración o la desmotivación pueden llevarles a que su talento no se aproveche, no sean conscientes de su potencial real y acaben infrautilizando sus capacidades tanto a nivel académico como personal.

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