Archivo de la etiqueta: intervención educativa

Intervención en AACC: agrupamiento

Otra de las medidas a la hora de intervenir con alumnos de altas capacidades es el agrupamiento. Consiste en reunir a un grupo de alumnos según temporalidades y criterios variados, pero que comparten alguna característica o interés común.

Un tipo de agrupamiento podría ser de varios alumnos de una misma clase, o bien de alumnos del mismo curso pero de líneas diferentes, o del mismo ciclo, o bien de ciclos diferentes. El agrupamiento puede ser para un trabajo concreto, o bien de una asignatura o varias asignaturas, y puede tener una duración puntual o de todo el trimestre o curso. No obstante, un agrupamiento de este último tipo (total, el que abarca todo el curso), especialmente si se hace con niños de altas capacidades, suele considerarse que promueve la segregación y no es habitual su aplicación.

Las ventajas de este tipo de intervención es que permite mejorar la motivación y el rendimiento, al enfocarse hacia temas del interés de los alumnos y lograr una mayor profundización. Permite hacer enriquecimiento y flexibilización parciales de una forma no aislada y fomentando el trabajo en equipo.

Los agrupamientos pueden realizarse en horario lectivo o bien durante horas de soporte escolar o como actividad extraescolar.

 Si sospechas de que tus hijos pudieran tener altas capacidades, o necesitas apoyo en la mediación con la escuela, podemos ayudarte. Llámanos a los teléfonos 622 26 60 40 / 629 97 33 24, o escríbenos a rbpsicolegs@gmail.com, y te informaremos.

Intervención en AACC: aceleración

Cuando un niño es identificado como alumno con Altas Capacidades, hay diversas maneras de intervenir que van mucho más allá de darles más ejercicios de lo mismo o darles un mandala para pintar. No hay una medida que sirva para todos ellos, dado que se trata de un grupo muy heterogéneo y es importante que se tengan en cuenta tanto el tipo de altas capacidades que tiene como su carácter, sus intereses y sus circunstancias.

Una de estas medidas es la aceleración, que puede ser completa o parcial. La aceleración parcial, también llamada flexibilización, consiste en que un alumno realice una o varias asignaturas del curso inmediatamente superior. Por ejemplo, un niño que curse tercero de Primaria, podría ir a la clase de cuarto para realizar con ellos la asignatura de Matemáticas. Esto puede ser una medida en sí misma, por ejemplo para alumnos con talento lógico-matemático, pero también podría formar parte de la preparación para una aceleración completa (avanzar en algunas asignaturas antes de subir de curso).

En el caso de la aceleración completa, se pasa al alumno directamente al curso superior. Es una medida que suele funcionar muy bien para alumnos superdotados o con talento académico, pero que no se recomienda realizar en solitario, sino complementando con otras medidas. Parece existir la creencia entre algunos profesionales de que los niños a los que se acelera aprenden los contenidos del curso que se saltan de forma mágica, cuando evidentemente de lo que se trata es de que aprenden más deprisa, con lo cual necesitan recibir esos contenidos de alguna manera. Con una buena planificación, es posible que el alumno consiga ponerse al día con sus compañeros del curso superior y no le queden lagunas en su aprendizaje.

Se suele hacer mucho hincapié en el aspecto social, especialmente como medida disuasoria para considerar esta intervención. Curiosamente, cuando se habla de hacer repetir a un alumno que no alcanza las competencias básicas, no parece que se le dé tanta importancia al hecho de cambiar de compañeros como se hace en el caso de la aceleración. Si bien es cierto que hay niños muy bien integrados a los que no les atrae la idea de cambiar de compañeros, debemos tener dos aspectos en cuenta: por un lado, hay niños con AACC que tienen una inteligencia intrapersonal muy alta, cosa que les permite hacer amigos en seguida y que la adaptación sea rápida. Por otro lado, hay alumnos con dificultades a la hora de relacionarse que con el cambio mejoran, dado que a menudo se relacionan bien con niños mayores que ellos y adultos, y el cambiar de compañeros favorece estas relaciones, al sentirse más iguales (en intereses, en madurez…).

Si sospechas de que tus hijos pudieran tener altas capacidades, o necesitas apoyo en la mediación con la escuela, podemos ayudarte. Llámanos a los teléfonos 622 26 60 40 / 629 97 33 24, o escríbenos a rbpsicolegs@gmail.com, y te informaremos.

Mitos de las Altas Capacidades

Se estima que el porcentaje de alumnos de Altas Capacidades identificados, incluso tomando la prevalencia más restrictiva posible (niños que puntúan por encima de 130 en tests de inteligencia como el WISC-IV, entorno al 2%), es ínfimo. Depende de cada Comunidad Autónoma, pero por lo general se halla por debajo del 5% del total de alumnos con Altas Capacidades. ¿Cómo es posible que la enorme mayoría de estos niños y adolescentes pasen por la educación obligatoria sin que nadie los evalúe ni aplique las medidas necesarias para su correcta atención educativa?

Parte del problema se encuentra en la multitud de mitos y estereotipos que rodean a este colectivo, y que hace de ellos uno de los grandes desconocidos. Es verdad que son un grupo muy heterogéneo, con lo que enumerar una serie de características es complicado y poco útil para su identificación. No obstante, queremos citar algunas de las ideas generalizadas en la imaginación colectiva:

  • Sacan 10 en todos los exámenes de todas las asignaturas- Depende tanto de su tipo de Alta Capacidad como de su motivación. Es cierto que suelen ser niños que aprenden deprisa y con buena memoria, pero un niño con un talento verbal puede suspender matemáticas, de la misma forma que puede suspender lengua o inglés si pierde el interés por la materia. También es posible que un niño superdotado saque peores notas o sea más lento en los cálculos que un niño con un talento matemático, puesto que la superdotación es una capacidad superior en todas las áreas, mientras que el talento simple es una capacidad muy superior en sólo un área. Hay que valorar mucho más allá de las notas o del rendimiento.
  • Son torpes y no les gusta el deporte- Tanto su desarrollo físico como sus intereses dependen de cada niño, y no hay relación con sus capacidades intelectuales. Además, un niño o niña con un talento espacial y corporal muy elevado puede ser un as de los deportes y suspender en matemáticas y lengua, y aún así ser un alumno de altas capacidades.
  • Son superdotados de nacimiento- Las altas capacidades son como el motor de un coche: por mucho que tenga 200CV, si no lo sacas del garaje no es diferente de otro coche mucho menos potente. Así pues, por más que biológicamente posea esa capacidad, si no le damos oportunidad de desarrollarse dotándoles de un contexto apropiado esas capacidades se quedarán en letargo.
  • Son serios y “repelentes”- A menudo tienen un sentido del humor más avanzado que sus compañeros, captando antes los dobles sentidos y las ironías, y usando su creatividad para gastar bromas.
  • Son unos “sabelotodos” que levantan la mano todo el tiempo y corrigen constantemente al profesor- Especialmente en el caso de las niñas, a menudo intentan pasar desapercibidos, quieren integrarse con sus compañeros y no les gusta destacar. Si son identificados durante la adolescencia, muchos piden a sus padres que no digan nada en el colegio, no quieren que les pongan a hacer actividades diferentes o subir de curso, y que sus amigos puedan pensar que son “raros”.
  • Se aburren en clase- Esto no les hace distintos a sus compañeros, pues muchos niños se aburren independientemente de su capacidad. Lo que sí puede pasarles es que a menudo parezcan distraídos o se entretengan hablando, jugando o haciendo actividades menos disruptivas como dibujar o leer. Esto se debe a que suelen aprender lo que se explica en clase con más rapidez, de forma que crean el hábito de “conectarse” el tiempo justo para hacer lo que se les requiere, y vivir en su mundo o entretenerse como puedan el resto del tiempo.
  • Quieren aprender física, química, astronomía, matemáticas… desde pequeños- Los hay que sí, pero también que no. Es verdad que hay temas que parece que triunfan especialmente entre ellos, como el espacio, los dinosaurios, el cuerpo humano y muchos otros, pero cada niño tiene sus intereses independientemente de sus capacidades.
  • Pueden dividir o hacer raíces cuadradas desde que están en Educación Infantil- Pues es posible que algunos sean capaces, pero en todo caso alguien les debe haber enseñado o proporcionado los medios para aprender. Esta idea de que aprenden “mágicamente” es especialmente perjudicial cuando se plantea una aceleración: aprenden rápido y a veces aprenden solos (a leer, por ejemplo, porque se fijan en cómo lo hacen los demás). Pero si se les sube de curso, debe prepararse y tomar medidas tanto antes como después, no simplemente esperar que los contenidos del curso que se han saltado les lleguen por ósmosis.
  • No tienen amigos y prefieren leer a jugar- Algunos tienen dificultades a nivel social, porque pueden tener un lenguaje muy desarrollado o unos intereses complejos que les hace sentirse poco integrados con niños de la misma edad, y prefieren relacionarse con niños mayores o adultos, a los que sienten más “cercanos” o interesantes. Otros en cambio están perfectamente integrados y son auténticos líderes en su clase.
  • Tienen más desequilibrios mentales- No es cierto, las Altas Capacidades no les hacen más vulnerables a las patologías. Lo que sí ocurre es que la falta de identificación y de medidas les pueden crear problemas, pero no por su capacidad, sino por las limitaciones que se les imponen, que pueden provocarles frustración, desmotivación, baja autoestima, fracaso escolar… Y tampoco les protegen de otras posibles dificultades, como el TDAH o la dislexia. Es lo que se conoce como doble excepcionalidad, aún más difícil de identificar puesto que las Altas Capacidades les ayudaría a compensar las dificultades.
  • Se dan en hijos de familias de clase alta- Las altas capacidades pueden aparecer en cualquier familia, sin importar la clase social. Y tiene un componente genético, de manera que si alguien de la familia lo es, es probable que alguien más lo sea (hermanos, padres, tíos…).
  • Cuando se identifica a uno, hay que subirlo de curso- La aceleración es una de las medidas posibles, y suele funcionar bien en niños superdotados o con talento académico. Como hemos dicho, si se decide acelerar, hay que prepararlo bien, tomando medidas antes y después, puesto que sólo la aceleración no es suficiente. Y hay más medidas: aceleraciones parciales o flexibilizacionesagrupamiento, enriquecimiento curricular (ampliaciones, adaptaciones, entrenamiento metacognitivo, enriquecimiento aleatorio…), cambios en la metodología, fomento de la creatividad…

Si sospechas que tu hijo o uno de tus alumnos puede ser un niño o adolescente con altas capacidades, no dudes en contactar con nosotros en los teléfonos 622 26 60 40 / 629 97 33 24, o en la dirección de correo electrónico rbpsicolegs@gmail.com.

Las inteligencias múltiples

Imagen: Instituto Tecnológico de Sonora

Imagen: Instituto Tecnológico de Sonora

La teoría de las inteligencias múltiples fue desarrollada por el psicólogo Howard Gardner en 1983. Según este autor, la inteligencia puede dividirse en diversos tipos. Originalmente distinguió siete tipos, aunque él mismo y otros autores han propuesto hasta un total de nueve, que describiremos muy brevemente:

Inteligencia lingüística- Es la inteligencia relacionada con la lectura, la escritura, la expresión verbal, el aprendizaje de idiomas… Es una de las inteligencias consideradas “académicas”, ya que permite a los que la poseen obtener buenos resultados en el colegio, y también de las pocas que se pueden identificar y medir en los tests de inteligencia.

Inteligencia lógico-matemática- Es la inteligencia relacionada con las habilidades matemáticas, los razonamientos lógicos, las abstracciones… Es otra de las “inteligencias académicas” y, al igual que la inteligencia lingüística,  también es cuantificable mediante tests de inteligencia.

Inteligencia musical- Las personas con inteligencia musical son capaces de entender y crear música gracias a una especial sensibilidad para los sonidos, los tonos, el ritmo…

Inteligencia visuo-espacial- Tiene que ver con la capacidad para percibir y relacionar los espacios y los objetos situados en ellos, de forma que puedan recrearse mentalmente. Arquitectos, pintores o escultores basarían buena parte de su capacidad en este tipo de inteligencia.

Inteligencia corporal-cinestésica- Está relacionada con la capacidad de controlar los movimientos corporales y de manejar ciertos objetos. Actores, bailarines o deportistas muestran este tipo de inteligencia.

Inteligencia interpersonal- Este tipo de inteligencia se halla en aquellas personas con capacidad para identificar, entender y controlar los sentimientos y las emociones de otros, como pueden ser políticos, profesores o psicólogos.

Inteligencia intrapersonal- Sería complementaria de la anterior, al referirse a las emociones de uno mismo. 

Inteligencia naturalista- Está relacionada con el reconocimiento y la clasificación de animales, plantas, minerales e incluso objetos, de forma que se pueda identificar a qué entorno pertenecen. También con la habilidad para cultivar y cuidar seres vivos. Cocinero, jardinero o geólogo serían buenas profesiones para las personas dotadas de esta inteligencia.

Inteligencia existencial o moral- Ésta es la más discutida de todas las inteligencias propuestas, ya que el propio Gardner no llegó a incluirla “oficialmente”, pero valoró la posibilidad de que existiera.

Muchos expertos no están de acuerdo con esta división, por la dificultad de valorarlas por separado o por considerarlas una habilidad más que una inteligencia específica. En cambio, especialmente en el terreno educativo se ha escrito mucho sobre estas categorías, creando metodologías de enseñanza diferentes a las más tradicionales (las de memorizar los ríos de España o hacer veinte multiplicaciones diarias, por ejemplo), y dando lugar al desarrollo de currículo académico en otros campos y a la consideración de que muchos niños pueden ser auténticos genios en ciertas áreas consideradas menores como educación física o música, aunque luego suspendan las mates.

Viendo los terribles datos de fracaso escolar que se dan actualmente, merece mucho la pena buscar alternativas a la docencia tradicional, buscando los puntos fuertes, la motivación por el aprendizaje y la integración en el mundo real de cada alumno, en lugar de la memorización y la repetición hasta el hartazgo que han padecido y padecen muchos estudiantes.

¿Ya has descubierto tu tipo de inteligencia?

III Jornadas de Altas Capacidades

Cartel del evento

El sábado 20 de octubre se celebran en Barcelona las terceras Jornadas de Altas Capacidades Intelectuales, dirigidas sobretodo a pedagogos, profesores y psicólogos, ya que sobretodo se centrarán en la intervención educativa, pero que también están abiertas a padres y a cualquiera que pueda estar interesado en el tema.

Nosotros estaremos allí, y la semana que viene esperamos poder publicar algunos artículos con lo último sobre un tema que a veces no es considerado un problema, pero que requiere una atención especial en el aula y a nivel emocional, ya que no es nada sencillo ser padres de un niño con altas capacidades.

No sabemos si aún quedarán plazas, pero si os interesa podéis buscar información en la página del Colegio de Pedagogos de Catalunya, http://www.pedagogs.cat.